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Primer paso para lograr una vida más sustentable: Conocer tu huella ecológica

Primer paso para lograr una vida más sustentable: Conocer tu huella ecológica

Conocer tu huella ecológica


Tras la revolución industrial, el hombre se ha encargado de crear nuevos y novedosos productos producidos a larga escala, utilizando grandes cantidades de recursos naturales, logrando así facilitar la vida diaria a las personas. Se había logrado un aparente exitoso cambio, ya que las tareas domésticas se empezaron a simplificar. Comenzaron a abundar los productos desechables evitando tener que lavar y reutilizar como se hacía antes. Así mismo, se puso de moda utilizar productos empacados sustituyendo los antiguos contenedores reutilizables.
Pues bien, en aquel entonces no se consideró las grandes consecuencias contaminantes que esta cantidad de productos traerían, y ahora hemos llegado al punto en donde de nuestra actual generación depende si heredaremos a nuestros descendientes un planeta aún verde y habitable, o si les dejamos un planeta donde abunden más plásticos que peces en el océano, y donde tengan que enfrentarse a los desastres naturales cada vez más catastróficos a consecuencia del calentamiento global.
Inevitablemente, es hora de tomar acción, y el primer paso para todo cambio, consiste en tomar consciencia del problema, para poder generar así una solución adecuada. Que mejor forma de hacerlo, que calculando tu impacto ambiental a través de conocer tu huella ecológica.

¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica es un indicador de sustentabilidad creado por William Rees y Malthis Wackernagel a mediados de la década de los noventa para poder medir el impacto de una persona, sociedad, etc, en el medio ambiente. El resultado te indica cuánto espacio terrestre y marino se necesita para producir los recursos y bienes que se consumen, y la cantidad de superficie para absorber todos los desechos que se generen. La huella ecológica se mide por medio de hectáreas.
Si distribuimos la superficie terrestre y marítima biológicamente productiva entre los habitantes del mundo, a cada ser humano nos toca 1.8 hectáreas para producir nuestros consumos y absorber nuestros deshechos. Conoce tu huella ecológica en el siguiente link, para que determines cuál es tu impacto ambiental: http://www.footprintcalculator.org

¿Qué sigue?

Ahora que ya conoces tu impacto ambiental, es hora de poner en marcha algunos cambios inmediatos para poder comenzar a producir un verdadero cambio. Te enlistamos algunas recomendaciones:

– Reduce tu consumo de productos, pregúntate antes de comprar: “¿Realmente lo necesito?, ¿Qué pasaría si no lo comprara?”. Si tu respuesta es “no lo necesito, no pasa nada si no lo tengo”, ¡no lo compres!

– Selecciona cuidadosamente los productos que consumes. Busca productos locales y a granel, elige productos naturales, productos de limpieza libres de parabenos, sulfatos y otros químicos tóxicos para tu cuerpo y el medio ambiente. Escoge siempre productos que puedas reutilizar, evitando los de un solo uso.

– Rechaza el plástico tanto como sea posible. Utiliza popotes de bambú o acero inoxidables que puedas reutilizar, carga con tu tupper y cubiertos para utilizarlos en caso de comprar comida para llevar, usa bolsas reutilizables para el súper, itacates para cubrir tu comida, etc. Una de las grandes guerras ambientales actuales, es en contra de los plásticos que están matando diferentes formas de vida tanto en la tierra como en el océano.

– ¡Reduce, Reutiliza, Recicla! y ¡Composta! La meta es no generar basura. Muchas veces es casi imposible, puesto que la mayor parte de los empaques son de plástico. Elige siempre la mejor opción posible, y si no queda de otra, reutiliza el empaque para otros propósitos. Cómo última opción, recíclalo. La composta es así misma una genial solución para eliminar tus deshechos de materia orgánica, obteniendo de ellos una tierra llena de nutrientes, lista para poder sembrar.

– Utiliza la bicicleta, camina, usa el transporte público tanto como te sea posible. De esta forma reduces el dióxido de carbono que se genera de trasladarte en carro.

– Y, sobre todo, ¡Siembra! Los árboles son nuestros mejores aliados en esta lucha contra el cambio climático.

¡Nuestra lucha es ahora! Comencemos tomando un paso a la vez, recuerda que cualquier pequeña acción que tomes hacia el cuidado del medio ambiente, es mucho mejor que cualquier gran intención que pueda haber. Ahora que conoces tu huella ecológica, es hora de tomar cartas en el asunto, y reducirla tanto y tan pronto como te sea posible. ¡Buena suerte!

 

 

 

 

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